Turismo Sustentable en Áreas Protegidas. Incorporando el criterio ecológico a la discusión del desarrollo sustentable

Turismo Sustentable en Áreas Protegidas. Incorporando el criterio ecológico a la discusión del desarrollo sustentable

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Por: Patricia González Toro. Investigadora de Patrimonio Natural y paisajes Culturales           Centro de Investigación en Turismo y Patrimonio de la Región de Valparaíso.

Una de las principales características de Chile Central es su alto endemismo. Este se debe al relativo aislamiento geográfico y clima templado de nuestro país que favorecieron la existencia de especies particulares con una distribución única y delimitada, convirtiendo a la zona central en un “hot spot” o punto caliente para la conservación. Atendiendo éstas particularidades ecológicas, su alta vulnerabilidad y que las áreas se presentan como zonas de transición entre ecosistemas de matorral y bosque espinosos, el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado identifica el desafío de aumentar su sustentabilidad, creando nuevas áreas protegidas, fortaleciendo las existentes y privilegiando el turismo como actividad económica sustentable.

Si bien el Plan de Acción de Turismo Sustentable en Áreas Protegidas del Estado (SERNATUR, 2014) propone activar turísticamente el patrimonio natural y cultural en virtud del aumento de la demanda del ecoturismo en los últimos años, aún falta avanzar en la inclusión de criterios ecológicos que permitan aumentar la sustentabilidad fuerte de esta actividad en las áreas protegidas. La inclusión de criterios ecológicos deviene de la propia definición del turismo sustentable de la Organización Mundial del Turismo (OMT), en que el turismo sostenible es “aquel que atiende las necesidades de los turistas actuales y de las regiones receptoras y al mismo tiempo protege y fomenta las oportunidades para el futuro. Se concibe como una vía hacia la gestión de todos los recursos de forma que puedan satisfacerse las necesidades económicas, sociales y estéticas, respetando al mismo tiempo la integridad cultural, los procesos ecológicos esenciales, la diversidad biológica y los sistemas que sostienen la vida”.

En nuestro país, la incorporación y aplicación de estos criterios al turismo sustentable tienen diversas dificultades. La más evidente, quizás, es la discusión e institucionalidad ambiental y turística emergentes en Chile, con políticas sectoriales aún altamente fragmentadas que dificultan su implementación a nivel territorial. En este sentido, la priorización de los parques nacionales en el SNAPE es un avance importante, puesto que implica estudios en base a criterios de ecología del paisaje y construcción de planes de manejo que contemplan el turismo sustentable.

Sin embargo, la adopción de indicadores de sustentabilidad no es obligatoria para las empresas turísticas en nuestro país. La implementación del “Sello S” como distinción de Turismo Sustentable es un avance, pero su concreción no es accequible para las pymes, que son la mayoría del sector, debido a su elevado costo. Además, su rol de diferenciación y marketing del destino turístico en torno a su diversidad biológica y cultural, aborda parcialmente la integralidad socioecológica que reconoce la OMT.

Finalmente, la inclusión de criterios ecológicos, como la capacidad carga y corredores ecológicos, conlleva a una concentración de la actividad turística en zonas de uso intensivo de las áreas protegidas y la posibilidad de extender rutas y/o circuitos turísticos en áreas de frágil conservación como las áreas de amortiguamiento, en pos de disminuir actividades económicas ya existentes que amenacen la diversidad biológica y funcionalidad socioecológica, pero que tengan una alta valoración cultural.

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