Nueva política para la nueva Región de Aconcagua

Nueva política para la nueva Región de Aconcagua

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Por: Daniel Zamorano Vargas, vocero Movimiento todos y todas por Aconcagua
Provincia de Los Andes, ex gobernador de Los Andes.

Hace unas semanas el movimiento ciudadano, unido y transversal por la Región de Aconcagua se reunió con la autoridad política nacional para exigir el cumplimiento de la palabra empeñada en torno a la licitación del estudio de factibilidad, esta vez económica, para la crear esta nueva región. Más allá del escepticismo que muchos mantenemos a la actual administración de derecha que ha negado en reiteradas ocasiones la creación de la nueva región, para después salir a corregirse, esta vez la respuesta fue positiva y se ha avanzado un paso más en el cumplimiento de este anhelo de las y los aconcagüinos de tener una región que pueda ser un impulso para nuestra alicaída zona.

Es por lo anterior que se debe destacar, primeramente, el esfuerzo enorme de unidad y transversalidad que ha logrado este movimiento. En efecto en él hoy conviven representantes y ciudadanos de todo el espectro político y del más diverso tipo de organizaciones, lo que indica lo relevante y representativa de esta demanda y deja en claro que quienes no están en este movimiento, simplemente no están por la región de Aconcagua.

Ante estos avances nace la inquietud, válida, de como será el devenir político de esta nueva región, quienes serán los que liderarán este proceso y conducirán las nuevas orgánicas que se creen. En este caso queda claro que quienes han llevado adelante con mayor fuerza y encono esta reivindicación deben tener un importante lugar en esta nueva distribución, tal como quienes han escondido la cabeza y se han presentado dubitativos deberán tener la decencia de hacerse a un costado.

Esto genera la reflexión de que esta nueva región puede convertirse en la oportunidad de lograr crear una nueva política, y políticos, para el Aconcagua, con rostros e ideas nuevas que superen la lógica de los acuerdos y repartición de cargos entre un grupo de selectas personas que saltan de la política a la empresa pública o privada y viceversa manteniendo siempre el poder entre los mismos y dejando afuera a los y las ciudadanas que no calcen o no concuerden con esta dinámica.

Cuando se habla de nueva política no se quiere plantear necesariamente personas jóvenes, se trata de nuevas ideas, las que pueden ser levantadas por personas de cualquier edad, y nuevos rostros que renueven e inyecten energía a una zona que vive la consecuencia de la inacción y modorra de quienes han rotado en los cargos públicos de la administración del valle sin marcar ninguna diferencia que cambie la vida de sus habitantes.

Una nueva política que recoja el estilo de unidad y transversalidad en pro de una causa justa como es la nueva región de Aconcagua, que sea liderada por nuevas personas y que deje de lado el clientelismo y los favores políticos que han caracterizado la política en el valle hasta ahora.

Todo esto sería, y será, un gran aporte para esta nueva región y permitirá que, de verdad, esta sea beneficiosa para todas y todos los aconcagüinos.

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