La Paz en Chile no se compra con dinero, se construye en la Justicia

La Paz en Chile no se compra con dinero, se construye en la Justicia

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Por: José Ramón Toro Poblete, profesor

No soy analista político, tampoco historiador, soy un cristiano, profesor, ciudadano, artista, buen lector, escritor, papá…, o como gusten calificarme…. Tal vez eso me permita invitarles realizar una rápida lectura de la Historia ¡Sí!, esa que quieren dejar de lado, porque en este sistema Neo Liberal, el estudiar Historia, “no produce, ni da dividendos”, al contrario; crea problemas porque surgen en la sociedad mentes críticas, pensantes, pues crean conflictos porque invitan a otros a tener una mirada distinta y dar su opinión con fundamento.

En fin.

Esta Nueva Cuestión Social (así la llamaré) es parte de nuestra historia. Lea con atención un fragmento de un texto escolar:

(…)“La calidad de vida del mundo proletario era miserable. En Santiago, en la fecha del centenario, se contabilizaban más de 1.600 conventillos y las enfermedades infecciosas (tuberculosis, viruela, tifus, etc.) eran altísimas. La mortalidad infantil alcanzaba el 30% y el analfabetismo, casi llegaba al 50%. Aquellos que migraban al norte no tenían mejores expectativas de futuro. Las condiciones laborales eran tremendamente duras y hasta 1907, en que se legisló sobre la materia, se trabajaba entre 12 y 14 horas diarias, sin descanso dominical. Por otra parte, las relaciones patrón – obrero, no estaban reguladas y, los salarios en las salitreras, se pagaban con fichas, cuyo valor no siempre era respetado y no tenían seguridad del Estado.” (,,,) Góngora, Álvaro (2000)

Y, ¿cuándo sucedió esto?

Sin olvidar la pregunta, una de las cosas que me duelen de nuestra historia, es la Matanza de Santa María en diciembre de 1907 cuando los obreros de las salitreras reclamaban sus derechos y, donde la historia tiene la palabra al consignar la influencia de los empresarios sobre el Intendente de la época (para usar la fuerza de la milicia), quien a su vez, habría dicho que tenía el beneplácito del presidente Pedro Montt para acabar con la huelga y dar la orden de disparar. Obviamente, para el oficialismo de la época, los culpables de la Matanza fueron los mismos obreros del salitre que no depusieron la huelga.

Entonces, volviendo a la pregunta, la Cuestión Social sucedió a mediados del siglo XIX, como consecuencia de los procesos industriales generados por el sistema capitalista. Y, en Chile a comienzos del siglo XX. La Cuestión Social de ese entonces, se refiere a todas las injusticias que se cometían con la clase obrera y buscaba soluciones para frenar esta delicada situación social que vivían los trabajadores, El contexto era, además, de una economía estancada, lo que obligó a cientos de personas a trasladarse a los centros urbanos como Santiago, Valparaíso y Concepción. Las ciudades no pudieron responder satisfactoriamente a la población inmigrante rural. Fue también donde se generó una marginación social de estos sectores. (Vuelva a leer el texto escolar que cité más arriba)

Y, entre muchas huelgas, hubo una que llevaron adelante los obreros que trabajaban en los mataderos, llamada Huelga de La Carne o la Semana Roja pues duró siete días, para lograr la rebaja del precio de la carne, pues a la gente se le hacía imposible el consumo de ésta (gente de bajos recursos). Siguiendo este ejemplo, se organizaron los trabajadores que construían el ferrocarril desde Antofagasta hacia Bolivia y también pararon sus faenas-

Y, se dictaron algunas Leyes para hacer frente la Cuestión Social:

La de 1906: la Ley de Habitaciones Obreras, que responde a la huelga de los portuarios en 1903,

La de 1907: la ley que permitió el Descanso Dominical,

La de 1912: que creó la Oficina del Trabajo (hoy es la Inspección del Trabajo),

La de 1914: llamada Ley de la Silla, que obligaba a los patrones, tener una silla en todos los lugares de trabajo para que los trabajadores pudieran descansar “sentados” y,

La de 1916: ley de accidentes del trabajo que exigía la Prevención y Seguridad Laboral.

Fíjense bien, cómo las Leyes dictadas, en sí mismas, denuncian la injusticia de esa época.

Los contextos han cambiado. ¡Claro está! Sucedieron las dos guerras mundiales, cayó el muro de Berlín, ya no se vive en dos bandos ideológicos, producto de la guerra fría ya terminada… estamos en otro contexto. Muy distinto. Estamos en un mundo globalizado, en una gran aldea donde la tierra agoniza. Estamos en un contexto de una gran crisis institucional, donde todas las instituciones ¡Todas!, han perdido su credibilidad (los Bomberos se salvan hasta el momento). Estamos en el contexto de la información (no de las comunicaciones) casi instantánea. La Era de Las Redes Sociales.

Esta Cuestión Social, no es asunto de la izquierda. No de quienes delinquen y cometen actos al margen de la Ley, ¡No!… Es asunto de un trabajador cansado, desalentado, de un joven con un horizonte definido: Estudiar y Trabajar para Tener (Consumir) endeudándose y/o con un horizonte indefinido, no poder estudiar. Es asunto de una dueña de casa cuyo presupuesto no alcanza a fin de mes.., ¡Es asunto de la Mujer-Madre-Sostenedora!, es asunto de un pensionado pobre y misérrimo, es asunto de un ciudadano convertido (por este perverso sistema) en Consumidor con muchas tarjetas de créditos en el bolsillo y ¡reventadas!. Es asunto de observar que ningún pobre pueda aplaudir a un juez porque hizo Justicia (le llamamos privilegios). Es asunto de una desigualdad que atenta contra el Alma de una nación.

Es asunto de un gran cúmulo de engaños, impotencia, rabia, injusticia, pobreza, hambre, abuso de poder, de privilegios y clases de ética a delincuentes con poder…, es asunto de una expectativa de vida engañosa (110 años)….

Es asunto, como diría San Agustín, de “una ciudad sin Dios”.

Esta ciudad clama Justicia, no dinero, no bonos, no aumentos salvadores ¡Clama Justicia!

La Paz en Chile, no se compra con dinero, se construye en la Justicia.

¡Que lo entiendan bien!

Que sea feliz

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