“Trascendencia de la toma de decisiones”

“Trascendencia de la toma de decisiones”

- en Columnistas
240

Por: Jorge A. Walters A.

Por alguna misteriosa razón que, tal vez algún día descubramos; hay noches en que, uno(a) suele desvelarse, debido a que, el sueño tarda en hacerse presente.- Nuestra mente, luego del agotador trabajo diario, en vez de aquietarse, como sería lo natural; en ciertas ocasiones pareciera que, continúa laborando en busca de respuestas para tantas interrogantes pendientes y se convierte en un escenario agitado, en que, diversas ideas llegan desde el exterior, como si fuesen seres vivientes, se agolpan y pugnan por ingresar a ese sagrado recinto deliberativo, en busca de ser curricularmente analizadas en su mérito y ser objeto de una debida y consciente reflexión.- Estos procesos, similares a los propios de una gestación y su Parto posterior, son previos al nacimiento, o Alumbramiento de este “ente” inmaterial que, a modo de vibración energética, en el momento preciso, saldrá al éter a manifestarse como LUZ, o SOMBRA y por cierto, a ponerse en acción, en el maravilloso y mágico entorno de nuestras vidas, intentando convertirse en una trascendente realidad causal y/o material tangible, VIRTUOSA, o NO que, podría re-direccionar nuestras vidas.–

Dicho esto y bajo ésta misma óptica, o lógica analítica, sin duda cobra sentido, aquella afirmación que señala que, nuestros “verdaderos hijos” son los pensamientos que se generan en forma “espontánea, o inducida” en nuestra mente y que, una vez emitidos cobran “vida propia” individual e independiente.- Queda claro en consecuencia que, por esta razón y a partir de ese momento TRASCENDENTE, estos potenciales seres inmateriales; se QUIERA, o NO, en forma recurrente; retornan a la mente de su progenitor(a), para satisfacer su natural necesidad de nutrirse energéticamente, fortalecerse y crecer, hasta convertirse en una realidad.- … Debemos tener claro entonces que… “No hay arrepentimiento que valga”, o que, sea capaz de anular, o de quitarle vida, y/o poder, a cualquier pensamiento bueno, o malo ya emitido.- Esto nos lleva, además de reflexionar, a dimensionar el peligro, la responsabilidad y las consecuencias posibles, sobre aquello que se piense.- De ahí también el peligro latente, de ser víctimas del pensar inducido comunicacionalmente, sobre aquello que, a otros conviene que pensemos, para manejar a su antojo, nuestras débiles mentes, como nuestros hábitos y conductas, conforme a sus siempre egoístas, e insaciables intereses económicos, convirtiéndonos en rebaños, mansos, sometidos y carentes de opinión propia.- Por todo lo expresado, tiene sentido aquello que señala que: “Somos lo que pensamos”.- Cuesta comprender y resulta extraño que, durante nuestra formación familiar, o durante nuestra educación formal, rara vez se nos inculque ser ahorrativos y previsores, como tampoco se nos advierte sobre la ENORME TRASCENDENCIA, o sobre las CONSECUENCIAS que, podría tener para nuestra vida futura, toda DECISIÓN apresurada que tomemos en un momento dado, por minúscula que ésta nos pudiere parecer.- Sin embargo, es indesmentible que, cualquier decisión tomada, en forma ciega, irreflexiva, o apresurada, puede ser tan DETERMINANTE que, de analizarla retrospectivamente, nos daríamos cuenta de que, perfectamente pudo haber desviado de tal manera nuestra ruta que, podría haber marcado la enorme diferencia entre aquello que FUE , lo que HOY ES y lo que, perfectamente podría NO HABER SIDO, incluyendo en este desvío, un lamentable NO NACER de algún familiar, como su posterior descendencia.- ¿¿¿…??? Esta es la razón del acontecer en que estamos inmersos y que, como sabemos, es manejado desde instancias superiores por el Poder Económico y Planetario Mundial y sólo es posible que mejore, mediante el despertar de las consciencias lo que, actualmente está ocurriendo.-

Todo ser inteligente, basado en el Principio Hermético de que: “ TODO ES MENTE”…y … “EL UNIVERSO ES MENTAL” no debiera, bajo ninguna circunstancia, intoxicar su mente, ni su corazón, con pensamientos negativos, con descalificaciones, rencores, odios, envidias, maldiciones, ni sentimientos contrarios al AMOR FRATERNO, porque, todo aquello negativo que, por cierto, nadie se interesaría en recibir, forzosamente retornará hacia su fuente de origen, es decir, hacia quien los emitió, provocando en ellos los negativos efectos deseados para quien inicialmente fuera su destinatario.-

En los tiempos complejos que vive la humanidad, debido a las acciones nefastas del hombre sobre la Naturaleza, debido a la sobre-explotación de recursos, al Cambio Climático y al Calentamiento Global y tantos otros daños provocados por su infinita ambición económica, agravadas por la Pandemia del COVID-19, y a sus efectos socio-económicos, a la que, en nuestro Chile querido, hay que sumarles la proximidad del Plebiscito y la eventual y ansiada NUEVA CONSTITUCIÓN que, por cierto, esta vez, de ser redactada por muy honorables y probos ciudadanos, probablemente, sin la intervención de los políticos de siempre, determinará el tipo de país que todos(as) queremos.- Lo ideal entonces es que, todos(as) sin excepción, cualquiera sea nuestra posición frente a las dos legítimas opciones: a) Que, todo siga igual como hasta ahora, se debe votar RECHAZO; y b) Si se quiere que en su redacción, se efectúen todos los cambios necesarios y se agreguen aquellas disposiciones necesarias para efectuar estos cambios, se debe votar APRUEBO.- Finalmente y en cuanto sea posible: De corazón, os hago un llamado a no generar: polarización, odios, rencores, resentimientos, descalificaciones, ofensas, actitudes reprobables, ni nada que atente contra nuestro sano y sincero deseo de convivir en armonía y de lograr lo mejor para Chile.- Porque antes que todo, está nuestra muy querida Patria y nuestra condición de HERMANOS.- ….. ¡¡¡ VIVA CHILE !!!

Si Ud. concuerda con lo expresado y su sentir,….. Decrete con fuerza y convicción: ¡¡¡ QUE ASÍ SEA !!!

Comenta en Facebook

Comentarios

Quizá te interese

Esos cuentos cortos, largos de entender: El valor de tu persona

El Anciano estaba con su ceño arrugado, tenso,